Moonwalk Portfolio

La Luna en la cultura pop a 50 años de la misión Apollo XI

“Este es un pequeño paso para el hombre, y un gran paso para la humanidad”, es la frase icónica de Neil Armstrong cuando se convirtió en la primera persona en caminar sobre la Luna el 21 de julio de 1969. Cincuenta años después, el alunizaje sigue siendo el momento por excelencia para hablar de la exploración espacial.

Ha habido hitos recientes, como la primera imagen de un agujero negro, reconstruida en abril de 2019, o el descubrimiento de cuatro exoplanetas a 40 años luz que podrían albergar la vida como la conocemos en 2017. Pero la misión espacial que ha llevado más lejos a un ser humano es la del Apollo XI. Y la cultura popular es testigo.

 

Cine y TV selenita

Lo que volvió tan importante el alunizaje en la cultura popular fue su televisación. Cuando en 1961 el cosmonautra soviético Yuri Gagarin se convirtió en el primer hombre en viajar al espacio, John F. Kennedy metió a Estados Unidos en la carrera espacial.

Para ganar esa competencia, que era sobre todo de propaganda, había que mostrárselo al mundo, y eso generó imágenes que no han dejado de circular. Y tal vez nunca lo hagan.

Mad Men, la serie sobre publicistas de los sesenta protagonizada por Jon Hamm, muestra a todas las familias sentadas frente al televisor viendo las banderas de Estados Unidos plantadas en la superficie lunar.

Pero la Luna en el cine ya tenía una historia. Décadas antes de que Armstrong la pisara, el ilusionista y cineasta francés Georges Méliès ya fantaseaba con esa idea en su película Viaje a la Luna (1902).

En 2001: Odisea espacial, estrenada un año antes del alunizaje, Stanley Kubrick lleva a una tripulación a la Luna a investigar un monolito que parece obra de una civilización extraterrestre.

Más recientes son las películas Apollo XIII (Ron Howard, 1995), que contiene una de las frases más famosas del cine —“Houston, tenemos un problema”—, y First Man (2018), de Damien Chazelle.

 

 

Arte lunar

Los sesenta fueron el inicio del fin de las vanguardias, entre las que estaba el Pop Art, condensado en la figura de Andy Warhol. El artista de origen polaco se dedicó a representar la vida americana en reproducciones en masa. Además de sus famosas latas de sopa Campbell, Warhol hizo el Moonwalk Portfolio (1987), que mostraba en sus características variaciones de color a Neil Armstrong sobre la Luna.

Robert Rauschenberg, en cambio, fue más rápido: ya en octubre de 1969 había empezado Stoned Moon, serie litográfica en la que se distingue a los astronautas del Apollo XI.

Robert Rauschenberg
White Walk (Stoned Moon), 1969.

En 2012, el artista ecuatoriano Anthony Arrobo ganó una beca del Premio Mariano Aguilera por su obra A History of the Light, en la que una superficie circular, con una deliberada forma lunar, reflexionaba sobre los materiales del arte en una paradoja en que el oscuro grafito refleja la luz.

A History of the Light, Anthony Arrobo (2012)

Música para escuchar en gravedad cero

Space Oddity, compuesta en 1969 por el comercialmente instintivo David Bowie, narra el accidente de un astronauta. Sin embargo, la cadena británica BBC la utilizó como banda sonora para su cobertura del alunizaje.

 

Pink Floyd también fue parte del especial televisivo de la BBC, que incluía un jam en que la banda británica interpretó el tema instrumental Moonhead. Después de eso, el tema no se incluyó en ningún disco. El álbum The Dark Side of the Moon (1973), en cambio, no tiene una relación muy directa con la hazaña.

Michael Jackson, en cambio, inventó el paso de baile “Moonwalk”, en el que simula una caminata hacia atrás, como si no existiera la gravedad.

 

Literatura que predijo la llegada a la Luna

La carrera espacial ocurría de forma paralela al auge de la ciencia ficción, de la mano de autores como Ray Bradbury e Isaac Asimov. Pero algunos de los trabajos literarios más impresionantes aparecieron antes de la misión del Apollo XI.

Hace cuatro siglos, Cyrano de Bergerac —el escritor, no el personaje— escribía su Viaje a la Luna (1657), la obra más antigua de ciencia ficción.

En De la Tierra a la Luna, Verne predice un punto ubicado a 100 Km de Cabo Cañaveral.

En 1865, Julio Verne publicaba la novela De la Tierra a la Luna, en la que se adelanta 100 años a la NASA. El escritor había calculado que, por eficiencia energética, la nave debería despegar lo más cerca posible del ecuador. Pero ello, sus personajes no salen desde Francia o Inglaterra, potencias de entonces, sino desde Estados Unidos. Precisamente desde Cabo Town, a 100 kilómetros de Cabo Cañaveral. Además predijo que llegarían al Mar de la Tranquilidad, y que la nave iría a 38.000 km/h (el Apollo XI viajó a 40.000).

Por su parte, Arthur C. Clarke no solo inspiró con su cuento El centinela a la famosa película 2001: Odisea espacial, de Kubrick. El propio Neil Armstrong lo reconoció como “la persona que les dio el impulso intelectual esencial” para llegar a la Luna.

Arthur C. Clarke, autor de ciencia ficción.