El microteatro surge en medio de crisis española

  • Por: 
  • Publicado en: Cultura
  • Visto 1119 veces

La sonada crisis en España deja sus lecciones. Luego de cinco años de una difícil situación económica que mantiene una tasa de desempleo del 25%, uno de los principales recortes del presupuesto personal de los españoles se halla en los gastos en el ocio y la cultura.

En septiembre de 2012, el IVA subió del 8 al 21%, y las cifras han sido devastadoras para el sector cultural, que ha visto en los últimos 5 años un decrecimiento del 31% en la asistencia a espectáculos de danza, ópera o teatro, alcanzando niveles más bajos que en 2002.

Y mientras la realidad golpea a los españoles, el teatro breve se ha puesto en boga para confirmar aquello de que la crisis es también un momento de oportunidades.

La asistencia decrece en los grandes espectáculos, pero otros, muy íntimos, se desarrollan en minúsculas salas, en lugares como una antigua carnicería madrileña, siempre a rebosar pese a la crisis.

El aumento del IVA de 8 a 21% ha tenido un efecto negativo en la asistencia de público al teatro

Por cuatro euros, los espectadores -nunca más de 15-, se sientan o se apoyan en la pared para asistir a breves piezas de 15 minutos.

Sin espacio para un escenario, los artistas actúan a pocos metros en una de las cinco salas de Microteatro, inaugurado hace tres años en un céntrico barrio de Madrid, de dudosa reputación hasta hace poco, y que ahora agota las entradas a las 54 representaciones de los sábados.

"Hay mucha gente que se ha quedado en paro, hay mucha gente a quien le han recortado el sueldo: es un espacio que permite pasar un tiempo en el teatro en función de cuánto puedas gastar", explica Verónica Larios, de 35 años y gerente de la asociación Microteatro.

Ahí, el espectador pasa de una comedia en una cocina española típica de los años 60 a una sala de tortura donde la visión de una mujer joven desnuda y derramando lágrimas sacude al público, instalado a escasos centímetros.

"Estiras el brazo y casi los puedes tocar", dice Belén García, una economista de 36 años que ha acudido a las presentaciones.

El entusiasmo de los espectadores contrasta con las cifras del sector, que empezaron a bajar en 2008, y se agravaron con la subida del IVA.

"El impacto es brutal. El espectador no está para pagar más", dice José Martret, cómico de 41 años y codirector de La Casa de la Portera, junto a Alberto Puraenvidia, escenógrafo de 36 años.

"El impacto es brutal. El espectador no está para pagar más", dice José Martret, cómico de 41 años.

En los bajos de un inmueble del bohemio barrio madrileño de La Latina, en el antiguo apartamento del portero que le da nombre, este teatro recibe cada noche a 25 espectadores, que pagan entre 10 y 20 euros para una hora de espectáculo.

En el apartamento se monta Ivanov(Anton Chejov), que no se representaba en España desde 1983. Un proyecto "kamikaze" según los directores, que gastaron sus ahorros esperando aguantar unos tres meses tras el estreno, en marzo de 2012. La pieza ya lleva 287 pases y han decidido alargar la programación.

En Microteatro, ni los actores ni los organizadores viven de la recaudación en taquilla, pero conciben este éxito como "un puente" hacia otros proyectos más lucrativos, que empiezan a aflorar.

Microteatro vendió la licencia de su concepto en Miami, Argentina y México, y está en negociaciones con Londres. Los responsables de la Casa de la Portera están por lanzar un nuevo proyecto. Por toda España, el sector está lleno de vitalidad.

Hace tres años, se lanzó sin ayudas públicas el festival Russafa Escénica en Valencia. En septiembre, más de 9.500 espectadores pagaron un mínimo de tres euros para asistir a una de las obras montadas en sitios insólitos como una floristería o una piscina de barrio.

Para ellos también el festival sirve más como "vitrina" que para ganarse la vida, explica su director artístico, Jerónimo Cornelles.

Él ve en este festival una manera de protestar contra la crisis y el aumento del IVA, una decisión tomada, según él, "con premeditación y alevosía, porque en el fútbol no ha subido, ni en los toros".

"Tú puedes coger una pancarta y manifestarte. Pero otra manera de actuar es hacer y construir, y demostrar que otros modelos son posibles", suelta.

Tasas golpean la asistencia a ocio y cultura

La crisis española ha provocado la caída generalizada de la afluencia a las salas de espectáculos y de cine, y los ingresos del sector cultural, que teme que la situación se agrave por la subida del IVA, según un informe de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE), publicado el lunes.

Entre 2008 y 2012, la asistencia a la ópera, teatro o danza quedó en 13,4 millones (caída del 31%), un nivel "inferior al de 2002", según el informe.

Los ingresos del sector, que vienen principalmente de salas de teatro, cayeron un 20% en este periodo.

Las salas de cine registraron una caída del 13% en el número de espectadores respecto a 2008.

En el mismo periodo, la asistencia a conciertos de música clásica cayó un 14%, y un 24% a shows de música pop. Hubo 22.167 conciertos menos en 2012 que cuando inició la crisis, según la SGAE.

El sector cultural, golpeado por la caída del consumo en un país con una tasa de desempleo del 26%, se agravó en septiembre con la subida del IVA, del 8% al 21%.

El gobierno conservador espera reflotar las cuentas públicas con el aumento, pero éste “no tuvo como consecuencia una evolución al alza en las cifras de recaudación” dice Antonio Onetti, presidente de la Fundación SGAE, en el informe.

El pasado septiembre se anunciaron más recortes para 2014. (AFP)