La primera edición de Hay Arequipa contó con un total de 15.205 asistentes en los distintos escenarios que se seleccionaron para el encuentro. La primera edición de Hay Arequipa contó con un total de 15.205 asistentes en los distintos escenarios que se seleccionaron para el encuentro. Foto: Internet

Hay Festival Arequipa: primer flechazo cultural

El encuentro, que se celebra desde hace 30 años en un pueblo de Gales, expande sus redes a América Latina y llega a la ciudad peruana para quedarse.

Era común toparse en la calle Mercader con Irvine Welsh o, más de cerca, con los peruanos Alonso Cueto y Fernando Ampuero. Tengo una postal que aún queda en mi memoria: Gabriela Wiener, Leila Guerriero y Morgana Vargas Llosa caminando hacia la Biblioteca Regional, tal vez para ver la exposición de Daniel Mordzinski, el ‘fotógrafo de los escritores’. Era común observar a David Rieff comprando recuerdos en una tienda de artesanías. Era común. Y esto fue posible del 5 al 8 de diciembre, en el marco del Hay Festival, en la ciudad de Arequipa, Perú.

El Hay Festival tiene toda una historia. La reunión literaria empieza en 1988, en Hay-on-Wye (Gales, Inglaterra), una pequeña localidad que se define por una característica insuperable: tiene más de 40 librerías para una población de 1.900 habitantes, aproximadamente.

Desde 1996, este encuentro se realiza mundialmente. En enero, Cartagena cumple 10 años de ser una de las sedes más conocidas en Latinoamérica, se dice que por gestión del escritor mexicano Carlos Fuentes ante el director inglés del festival, Peter Florence.

En Arequipa era un secreto a voces que, gracias a Mario Vargas Llosa y sus recomendaciones, la segunda ciudad más importante del Perú pasó a integrarse a la cadena de sedes, como Segovia (España), Nairobi (Kenia), Kerala (India), Zacatecas y Xalapa (México), Beirut (Líbano), Budapest (Hungría) y las colombianas Medellín y Riohacha.

El lugar de las charlas

Solo echando un vistazo al temario que ofreció el Hay Arequipa se evidencia que la diversidad, el encuentro de voces y la interdisciplinariedad convirtieron a este festival en lo que fue: un intenso paréntesis para intercambiar ideas.

Como sostiene la página oficial del evento: “Hay trae escritores y lectores para compartir historias e ideas en eventos sostenibles en los cinco continentes. Nuestros festivales inspiran, examinan y entretienen. Únase a nosotros para imaginar el mundo tal como es y cómo podría ser”. Y como parte de la invitación, estos fueron algunos de los temas: Historias del cine. David Trueba en conversación con Clara Elvira Ospina; Héroes latinoamericanos: Mario Vargas Llosa. Gerald Martin, Iván Thays (estaba anunciado, pero no se presentó) y Alonso Cueto en conversación con Sergio Vilela; D.T. Max en conversación con Julio Villanueva Chang; y El oficio de escribir no ficción y ensayo. Leila Guerriero, Marcos Giralt Torrente y Christopher Domínguez en conversación con Eliezer Budasof; y así.

La selección peruana

Una de las charlas que abrió un abanico de testimonios fue ‘¿Existe la literatura peruana?’, con Jeremías Gamboa, Sergio Galarza, Claudia Ulloa Donoso, Gabriela Wiener, Pedro Llosa Vélez y Jorge Alejandro Varga, a propósito del libro Selección peruana (2005-2015), antologado por Ricardo Sumalavia. Este estudioso actuó como moderador e inició la charla puntualizando que hay dos clases de escritores peruanos: los periodistas y los estrictamente literarios.

La mesa llevó a reflexionar lo que todos se preguntaron alguna vez: ¿qué nos define, cuáles son nuestros rasgos distintivos, hay alguna posibilidad de delimitar el territorio literario de un país? La mesa concluyó en que no existe una literatura peruana, sino literaturas peruanas, con sus campos de hibridación y con la pluralidad de voces que hacen de las propuestas narrativas y poéticas una muestra de la buena salud que goza el país vecino. En palabras de Gabriela Wiener: “No hay tradición ni identidad fija (...) hay muchos peruanos que comparten circunstancias, patria y las otras historias de violencia, fracaso y proyectos comunes”.

Siguiente ronda

Las propuestas de conversatorios y charlas se desarrollaron en una franja de 10:00 a 12:00 para continuar desde las 16:00 hasta las 20:00. En este lapso era posible encontrar actividades simultáneas en las 7 sedes del Hay Arequipa. El público debía trasladarse entre los principales escenarios: Teatro Municipal, Biblioteca Regional Mario Vargas Llosa, Sala Mariano Melgar y Paraninfo de la Universidad San Agustín, Auditorio del Centro Cultural Peruano Norteamericano y Alianza Francesa.

El Teatro Municipal fue el local donde dos grandes autores, el inglés Martin Amis y el español Fernando Savater, hicieron sus respectivas presentaciones. Era fácil prever que el auditorio, con capacidad para más de 300 personas, luciría lleno. Amis, en un diálogo pausado y agudo con el director del festival (Peter Florence), compartió con el público reflexiones sobre la escritura, sus libros, su relación con el entorno. Dijo, por ejemplo: “No se puede enseñar la genialidad. Todo escritor tiene, al menos, un poquito de genio. Eso se ve en diferentes grados en las novelas. Pero es posible enseñar las técnicas. Y también algunas rutinas. Si quieres ser un buen escritor tienes que ser un buen lector. La lectura es tu destino y alimento”.

Por otro lado, con la pregunta: “¿Qué fue antes, la literatura o el cine?”, la agente literaria Anna Soler-Pont arrancó el diálogo ‘Del texto a la pantalla’, junto a los españoles Vicente Molina Foix, David Trueba y el chileno Alberto Fuguet. Fue uno de los diálogos más apasionantes: cada uno comentó su andar en el camino del cine y la literatura. Trueba narró historias de su niñez; recordó que, en esa etapa, desarrolló el gusto por el relato y que vendía sus primeras creaciones a sus hermanos mayores (con ese dinero iba al cine del barrio). También aportó con la idea de que el director es un dios con criados, en alusión a que el equipo de producción apoya al cineasta en sus caprichos y que el escritor es solo un dios más pequeño.

Arequipa para largo

Los 15.205 asistentes que tuvo la primera edición es una apuesta segura, como lo anunció la directora del Hay Festival para las Américas, Cristina Fuentes: “Por supuesto que habrá un segundo Hay Festival Arequipa. Esperamos estar aquí por muchos años”. Mientras tanto, el público seguirá recreando los pasos de esta delegación de artistas, cineastas, pensadores y periodistas que recorrió la ‘Ciudad Blanca’. (I)