Jorge Franco: la narración de la violencia y otros demonios

Saber narrar la violencia es un asunto capital en la Colombia de hoy. El país vecino, que está empezando un proceso de paz luego de cincuenta años de guerrilla, tuvo un boom de producciones relacionadas con la violencia en los últimos años: series que cuentan la vida de Pablo Escobar; películas que se sumergen en la selva colombiana, donde siempre ronda el peligro de encontrarse con la guerrilla; historias sobre las ganas de mejorar el estatus sin importar con quién hay que relacionarse, como Sin tetas no hay paraíso; telenovelas que se centran en la vida de los sicarios o de los vendedores de droga... Es todo un fenómeno y el mundo tiende a pensar en Colombia en esos términos, de un modo algo reduccionista.

Es lo mismo que ha pasado en ocasiones con Jorge Franco, el escritor que creó a la temible Rosario Tijeras, protagonista de la novela —y la telenovela— del mismo nombre. Pero la narración de la violencia, si bien es inevitable para alguien que ha vivido en ese ambiente —escribimos lo que somos—, no lo es todo en su obra, que también se ha asomado con mucha sensibilidad, habilidad y potencia a otros problemas como la migración o temas como el amor o la cultura popular.

Aquí presentamos una extensa y profunda entrevista que Fausto Rivera, nuestro editor de Cultura, le realizó a Franco. El ganador del premio Alfaguara de Novela 2014 estuvo la semana pasada en nuestro país para participar en el programa Escritor Visitante, organizado por el Centro Cultural Benjamín Carrión, de Quito.

Además, en esta edición recordamos a Miguel Ángel Bastenier, cuya muerte nos agarró por sorpresa este viernes. El español, con sus fieles seguidores y sus fuertes detractores, formó —y estuvo presente en la formación— de varias generaciones de periodistas.

Ángel Emilio Hidalgo nos trae una recopilación —breve pero poderosa— de canciones que describen a Guayaquil (de ‘Guayaquil, pórtico de oro’ a Manu Chao), y las separa en dos categorías a las que ha dado en llamar como utopías y distopías.

Y hablando de distopías, Juan Manuel Granja escribe sobre Ghost in the Shell. Recientemente estrenada en salas de cine, esta película, en la que Scarlett Johansson interpreta a un androide, deja afuera algunos de los detalles más importantes que presentaron en su momento el manga y el anime: las preguntas sobre la identidad, el ser y las construcciones sociales que son el motor de la historia original.

También nos llega la cuarta entrega de la investigación de Luis Fernando Fonseca, quien le sigue la pista a los rastros arqueológicos encontrados en las áreas en las que se construye el Metro de Quito.

Modificado por última vez en Lunes, 01 Mayo 2017 15:30